A pesar de la mala racha, el Real Sociedad tiene superioridad técnica y juega en casa contra un Celta muy dañado por bajas y sin victorias.
El Real Sociedad llega a este encuentro con una moral fracturada tras dos derrotas consecutivas por resultados abultados ante el Betis y el Real Madrid. Aunque consiguieron un punto de honor contra el Espanyol, su defensa ha mostrado vulnerabilidades evidentes, concediendo 6 goles en las últimas tres jornadas. Jugar en Anoeta es un factor clave para intentar revertir esta tendencia negativa, buscando la reacción del público local y la necesidad urgente de sumar puntos para alejarse de las posiciones de media tabla baja.
Por su parte, el Celta de Vigo atraviesa una de sus peores etapas de la temporada, con apenas un punto en tres jornadas y una racha de tres partidos sin ganar. Las bajas son preocupantes: la lesión de M. Vecino y B. Iglesias, sumada a la sanción de M. Alonso y la inactividad de C. Perez, desangran su mediocampo y su capacidad ofensiva. Su rendimiento reciente, con solo 1 gol anotado y 4 encajados, refleja un equipo desestructurado que le cuesta encontrar soluciones tácticas.
El choque de estilos sugiere un partido abierto. El Real Sociedad, presionado por sus resultados, tenderá a imponer su ritmo y posesión para desbordar a un Celta que ha mostrado fragilidad defensiva. Sin embargo, la falta de contundencia del equipo local en el área rival podría permitir al visitante buscar contragolpes o situaciones de falta, aprovechando la posible ansiedad de los locales.